Ciudad de México a 25 de abril (diablos.com.mx) Miguel Boada.-  Por el sonido local del Fray Nano se escuchó: “queremos saludar y darle la bienvenida a Toño Reyes, quien fuera seleccionado mexicano de basquetbol de 1983 a 1998”…

Reyes estaba sentado en la primera fila de la tribuna arriba del dugout de Diablos, y al escuchar ese mensaje se sorprendió, sonrió, levantó la mano y agradeció. Algunos aficionados le dijeron que se parara, pero no lo hizo. Al final del juego, varias personas se acercaron a él para saludarlo y tomarse una foto. Ese sencillo gesto manda un poderoso mensaje: respeto a la historia del deporte mexicano, atención a los asistentes y una motivación para los que fueron estrellas de darse cuenta de que lo que hicieron dejó huella.

Lo mejor de esto, es que en varias plazas del beisbol mexicano he visto que se realizan este tipo de detalles ya sea con deportistas en activo de otras disciplinas o con aquellos que llevan años fuera, y sucede lo mismo (con más frecuencia) con ex beisbolistas, con quienes incluso se realizan firmas de autógrafos o eventos específicos como el lanzamiento de la primera bola.

Es muy agradable verlo y saber que se tiene esa sensibilidad para respetar la historia… ya que una de las cosas que más lastima al deporte mexicano en general es que existe muy poca memoria (o interés) y poco se recuerda o se reconoce a los atletas que fueron estrellas, ídolos, siendo columnas sobre las que se sostuvo una parte de la historia.

¿De qué sirve hacerlo? ¿Es solo para alimentar el ego de esos atletas?

Estoy convencido de que no olvidarse de la historia es uno de los elementos más potentes para asegurar tu futuro.

¿Por qué?

Creo que no es tan difícil de saber, ya que al recordar e incluso reconocer a los deportistas que escribieron capítulos de la historia que ahora escribes tú, estás respetando el lugar del que vienes, le permites a los deportistas actuales conocer a quien quizá, fue uno de sus ídolos o a un personaje que supieron que hizo algo por el equipo o la disciplina en la que está, y le permite al fan, al aficionado de mucho tiempo volver a ver a un ídolo y al nuevo fan, a saber que antes de las estrellas actuales, hubo quienes cumplían con ese rol.

Es un ejercicio de ganar-ganar que, en realidad, no es tan difícil de llevar a cabo y es algo que el beisbol mexicano debe de seguir haciendo como hasta ahora, e incluso creo que puede ser aún mejor.

Ahora se puede utilizar a las redes sociales para hacer más en este tipo de actos. Además de retratar la presencia del deportista, el darle juego constante a temas históricos del club y sus peloteros ayudará a hacer más grande al propio club y también, le permitirá al fan enamorarse más profundamente.

Sé que este tipo de historias no se acabarán en los diamantes, ya que hay equipos que lo hacen constantemente, y para los que no lo hacen, ahí tienen un área de oportunidad. 

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