Ciudad de México a 2 de marzo 2021 (diablos.com.mx).- El inicio de marzo es una extraordinaria razón para hacer un recorrido por la historia incomparable de los Diablos Rojos del México y recordar algunos de los fascinantes sucesos que han marcado el linaje del equipo en el tercer mes del año.

Fue el sábado 30 de marzo de 1940 cuando los Rojos del México celebraron su primer encuentro, ante unos Azules de Veracruz que también debutaban en la llamada Nueva Liga Mexicana. El Parque Delta aún no estaba remodelado para alojar a los dos clubes, por lo que aquel primer juego para ambas novenas, y toda la serie, se efectuó en el Parque Deportivo Veracruzano. Los Azules se llevaron el triunfo 7-3 en aquella tarde de fiesta en el puerto jarocho.

La rivalidad entre Azules y Diablos fue tan grande, que, para la inauguración de la temporada de 1951, esa batalla fue seleccionada para que el Canal 2 realizara su primera transmisión a control remoto, con la crónica de Pedro “Mago” Septién y la producción del Ingeniero Roberto Kenny, el 22 de marzo.

En 1995, la actual administración del equipo celebró el título del ’94 y su primer año al frente, con una gira por Taiwán, donde el México se llevó una victoria y tres empates ante los tricampeones Elefantes de Taipéi. Para esa aventura, la novena dirigida por Marco Antonio Vázquez llegó el 5 de marzo.

Las dos visitas del México a Cuba fueron en marzo. La primera fue antes de iniciar la campaña de 2002, cuando la Pandilla Escarlata se enfrentó a Pinar del Río, Matanzas e Industriales de La Habana. Fue en ese último encuentro, en el Estadio Latinoamericano, cuando el Comandante Fidel Castro se puso una gorra que le obsequiaron los jugadores del equipo dirigido por Bernardo Tatis.

Los Diablos volvieron a la Isla en marzo de 2018, junto con los Guerreros de Oaxaca, para sostener diversos juegos amistosos. El roster rojo incluía a los cubanos Alexei Ramírez y Henry Urrutia.

Un viaje que se recuerda poco fue en 2003, a El Salvador. Con Bernie Tatis al frente, los rojos, que iban como campeones de la LMB, rescataron un triunfo en tres encuentros ante la Selección Nacional del país Centroamericano.

En su segundo intento de superar a los Rangers en su casa, los Diablos cayeron 12-1 en Arlington, Texas, concluyendo dos años consecutivos de visitas al equipo de Ligas Mayores. La visita fugaz de los escarlatas al Ballpark fue el 28 de marzo de 2013, cuando la campaña de la LMB ya había iniciado.
Cuatro de los triunfos más importantes de los Diablos Rojos ante equipos de Grandes Ligas ocurrieron durante el mes de la primavera en el legendario Parque Deportivo del Seguro Social. Los Mets de Casey Stengel cayeron 6-4 el 6 de marzo de 1964, gracias a home runs de Harry “Petacas” Simpson y Agustín Enríquez.

En 1967 y 1980, los Indios de Cleveland fueron blanqueados por la Pandilla Roja con idéntico marcador de 4-0. Los Arano, Ramón y Willy, salieron inspirados el 8 de marzo del ’67, con el primero lanzando de forma magistral, mientras que su hermano colaboró con un cuadrangular que le dio rumbo al juego.
Diecisiete años y un día más tarde, la tribu volvió a ser superada por los Diablos, quienes esta vez contaron con serpentina combinada de René Chávez y Eleno Cuén, quienes fueron favorecidos por seis doble plays de la defensiva roja. Con Cleveland venían los mexicanos Jorge “Charolito” Orta, Andrés Mora e Isidro Monge.

Tal vez, el éxito más famoso en la historia de los Diablos Rojos del México ocurrió el 18 de marzo de 1968, cuando el Parque del Seguro Social, abarrotado, vio enloquecer a los asistentes cuando Ramón Arano le tiró juego completo a los Yankees de Nueva York, incluidos dos ponches a Mickey Mantle. Otra figura del México en aquel triunfo 5-3, fue Ramón “Diablo” Montoya, quien bateó de 3-3 con tres carreras anotadas.

El recuento de momentos memorables en la historia del equipo durante marzo, cierra en 2019 con una de las noches más esperadas por los seguidores de la Marabunta Roja, el 23 para ser exactos. Con un equipo de prospectos, los Padres de San Diego visitaron la Ciudad de México para inaugurar el Estadio Harp Helú ante unos Diablos Rojos que finalmente tuvieron su primera casa, después de 79 años, el hermoso Diamante de Fuego.