Ciudad de México a 31 de marzo (diablos.com.mx).-Cerca de 40 bateadores han logrado batear de 6-6 en la historia de la Liga Mexicana, aunque cuando Alonso Perry lo consiguió con el México, únicamente tres cañoneros habían logrado la hazaña: Martín Dihigo (1937), Sergio “Lolo” Correa (1947) y Eduardo Reyes (1949).

Los Diablos Rojos esperaron quince años para que el primera base estadounidense escribiera su nombre en los libros de récords, el 28 de julio de 1955 en el Parque Deportivo del Seguro Social, en un triunfo escarlata 17-5 sobre los Leones de Yucatán.

El también llamado “Espiritón”, vivía su primera campaña con los escarlatas, luego de quedar desligado de su compromiso con la pelota de República Dominicana, que en ese tiempo decidió que su circuito más potente se jugaría en invierno, a diferencia de otros años. Así fue como logró su firma don Héctor Peralta, nuevo propietario del club.

Bastaron pocos juegos para que Alonso Perry demostrara que su aporte resultaría valiosísimo con el México. Su debut fue el mismo día que celebró su cumpleaños 33 y que el equipo saltó por primera vez al nuevo diamante de Obrero Mundial y Cuauhtémoc (14 de abril de 1955). Días más tarde, el poderoso cañonero disparó un home run ganador ante los Tigres. Aquel tablazo, con la casa llena, selló la conquista de una serie que posteriormente se conoció como “La Guerra Civil”.

Volviendo al juego de los seis hits de Perry, la hazaña toma un valor adicional si se toma en cuenta que la consiguió cuando los Diablos atravesaban una mala racha, el calendario se extinguía velozmente, las posibilidades de pelar por el campeonato se agotaban y la presión de los aficionados crecía ante la falta de un gallardete, que llegaría un año más tarde con las triples coronas de “Espiritón” y “Panchillo” Ramírez.

Después de Alonso Perry, cuatro jugadores de la Pandilla Roja han logrado conectar seis hits en el mismo número de visitas al plato: Jim Clark (1975), Daniel Fernández (1989), Héctor Roa (1998) y José Augusto Figueroa (2017).