Ciudad de México a 17 de abril (diablos.com.mx).- Luego de meses de preparación y superando innumerables obstáculos, los Diablos Rojos del México, encabezados por su manager, Miguel Ojeda, regresaron finalmente al diamante de fuego, el Alfredo Harp Helú de la Ciudad de México, para dar inicio oficial a su pretemporada 2021 con miras al comienzo de otra campaña de la Liga Mexicana de Beisbol Profesional.

Con más de 40 jugadores invitados y un cuerpo técnico estelar que cuenta con ex dirigentes escarlatas como Víctor “Flamingo” Bojorquez y José Luis “Borrego” Sandoval”, los Diablos comenzaron hoy sus prácticas previas al inicio de la zafra siguiendo, como debe ser, todos los protocolos de seguridad que se requieren para estas actividades en tiempos de pandemia COVID-19.

Ojeda, en su regreso a funciones como manager escarlata, confesó sentirse emocionado por volver al terreno luego de tanto tiempo de espera.
“La emoción que se siente después de más de un año de inactividad nos da mucha esperanza. Se siente bien ponerse el uniforme otra vez y saludar a los muchachos ahora de una perspectiva diferente de nuevo en el terreno”, dijo el estratega antes de detallar que las actividades de este primer día fueran cortas, pero bastante intensas, concentrando esfuerzos en pruebas de aptitud física para evaluar el presente de los jugadores en campo.

En ese sentido, y luego de haber atestiguado estas pruebas, Ojeda se sintió esperanzado pues los muchachos, a pesar de la inactividad, lograron un exhibir un nivel físico admirable.

“Por ejemplo, los pitchers corrieron 300 yardas en sprint y buscábamos que lo hicieran en menos de 1 minuto. Prácticamente todos lo lograron. Obviamente hay algunos mejores que otros, pero la condición general del grupo nos emociona”, confesó el mandamás.

El grupo que bautizó esta pretemporada en el AHH contó con la presencia de todos los jugadores en el roster de 45 anunciado hace una semana a excepción del abridor norteamericano Brandon Cumpton, quien se excusó con el equipo por temas relacionados con la vacuna de COVID-19 y de Arquímedes Caminero quien se estará uniformando en las próximas semanas.

El equipo estará concentrado en un sistema de burbuja durante toda la pretemporada y estará en Ciudad de México hasta principios de mayo, día en el que se partirá a Puebla para el inicio de una serie de juegos amistosos que incluye la realización del torneo “Batalla de Leyendas” junto a Pericos de Puebla, Águila de Veracruz y Guerreros de Oaxaca.

El gerente deportivo del equipo, Jorge del Valle, explicó en este punto que Diablos debería tener unos 14 juegos de preparación que servirán para definir el roster de 30 jugadores que representarán a los Diablos Rojos del México el día inaugural de la temporada de la LMB.
“Pueden tener la certeza de que exhibiremos un equipo extremadamente competitivo en el terreno de juego y que va a tener en la cabeza una sola misión: la misión 17”, afirmó el directivo en alusión a la búsqueda del campeonato 17 de la franquicia escarlata.