Ciudad de México a 18 de septiembre (diablos.com.mx). – Un día como hoy, pero de 1960, Alfred Pinkston jugador estrella de los Diablos Rojos del México rompió el récord de más carreras producidas en una temporada de la Liga Mexicana de Beisbol con 144 remolcadas, superando la marca anterior que había implantado Joshua Gibson con 124 en la temporada de 1941. El récord de Pinkston se mantendría vigente hasta la temporada de 1986 cuando Willie Mays Aikens produjo 154 con los Ángeles Negros de Puebla.

Alfred Pinkston nació el 22 de octubre de 1917 en Newbern, Alabama, y falleció el 18 de marzo de 1981 en New Orleans, La. Conocido como el “Gigante de Ebano”, ya que tenía una estatura de 1.96 metros y más de 100 kilogramos de peso, aterrorizaba a todos los lanzadores en cuanto se paraba en la caja de bateo. En cada swing daba la impresión de que sacaría la bola del parque. Sin embargo, su poder era moderado. Podía llevar la bola lejos, pero su agresividad consistía en hacer contacto para regar imparables por todos los lados del parque. La defensiva no era su fuerte, pero cuando se paraba a batear nadie se acordaba de su forma de fildear.

Llegó con los Diablos en 1959 después de haber jugado en Ligas Menores y en Canadá. En 1952 en la Provincial League ganó la Triple Corona con .360 de porcentaje, 30 jonrones,121 carreras producidas.

En su sensacional debut en la Liga Mexicana ganó el título de bateo con promedio de .369, el primero de cuatro que obtendría en forma consecutiva. Jugó 149 encuentros, disparó 197 imparables, 34 dobles, 11 triples, 13 jonrones, produjo 97 carreras. Formó una pareja temible con Alonso Perry.

Para 1960 convertido en un ídolo de la tribuna roja, volvió para llevarse su segundo título de bateo seguido con porcentaje de .397. Además, impuso dos récord increíbles: conectar 225 imparables y producir 144 carreras.

Por si fuera poco, disparó 41 dobles, 11 triples, 26 cuadrangulares. Constituía todo un espectáculo ver al corpulento Pinkston haciendo el recorrido de bases para apuntarse un triple.

Sin embargo, a pesar de sus dos campeonatos de bateo, la organización escarlata involucró al formidable Pinkston en un cambio, junto con Ernesto “Natas” García pasó al Águila de Veracruz, por Miguel “Becerril” Fernández y José “Ronquito” García.

Con el Águila ganó dos campeonatos de bateo más para llegar a cuatro consecutivos, lo que todavía constituye un récord en la LMB. El quinto lo perdió ante Vinicio García por una pestaña.

En dos temporadas con Diablos participó en 278 juegos, se paró en la caja de bateo 1,101 veces para destrozar el pitcheo al conectar 422 imparables, 75 dobles, 22 triples, 39 jonrones, 241 carreras producidas, 224 anotadas, para un altísimo porcentaje de .383.

El 24 de junio de 1974, ingresó al Salón de la Fama del Beisbol Mexicano.