Hay personas que han dejado su vida en el paraíso beisbolero, una de ellas es Don Ramón “Diablo” Montoya, una leyenda que dejó su legado en todos los alumnos que recibieron de él toda la experiencia, conocimientos, consejos, regaños y su inigualable alegre compañía.

Su trayectoria como jugador dejó huella en el beisbol mexicano, especialmente como ídolo de los Diablos Rojos del México, a quienes dedicó su vida como jugador, también como coach, y en la Academia de Beisbol Alfredo Harp Helú, a la formación de jugadores de sus queridos Diablos, en quienes dejó huellas imborrables siendo su instructor.

Su recuerdo vive en todos los rincones de este recinto y también en los corazones de todos nuestros colaboradores, así como en el mural “El camino del sol por el cielo” obra del Maestro oaxaqueño José Luis García, en donde vemos al “Diablo” trabajar con los jóvenes, algo que a él le gustaba mucho.

A tres años de su partida lo recordamos con especial cariño, admiración y respeto, siempre será alguien muy especial para todos nosotros.