Ciudad de México a 30 de junio (diablos.com.mx). – Originario de Charay, Sinaloa, Abelardo “El Cachorro” Vega ha sido un pilar dentro de la historia de los Diablos Rojos en dos facetas, como jugador y como coach, en ambas igual de exitoso y campeón con el México en once ocasiones.

Abelardo inició su carrera como lanzador y cuando estaba en camino de convertirse en un pitcher de primera línea, una lesión en su brazo derecho lo obligó a olvidarse de la lomita. Poseedor de una gran velocidad, llegó a ganar 20 juegos con San Luis Potosí en la Liga Central, y fue líder de ponches con 183.

Con mucha determinación logró recuperar su velocidad, pero prefirió cambiar de posición. Escogió la tercera base y su decisión fue la más acertada. Durante 13 temporadas cubrió como estelar la esquina caliente de los Diablos Rojos. Su elegante fildeo, potente brazo, gran alcance y habilidad para atacar los toques de bola, lo convirtieron en el mejor tercera base de la década de los 70.

Con el bate decidió muchas batallas memorables del México. A la hora buena, cuando más se necesitaba el batazo oportuno, nadie mejor que Abelardo Vega para arreglar la situación.

No tenía poder, pero conectaba muchos extrabase. En 1971 fue campeón de triples con 16, quedándose a uno de empatar el récord de la LMB. Forma parte del selecto grupo de los 10 mejores Diablos de todos los tiempos. Es séptimo en juegos jugados con 1,267, octavo en veces al bat con 4,114, décimo en carreras anotadas con 578, noveno en hits con 1,191, cuarto en triples con 61 y noveno en carreras producidas con 592.

Se retiró en 1984 después de 18 temporadas en las que también jugó para los Indios de Juárez y Sultanes de Monterrey.

Su brillante carrera está llena de satisfacciones. Como jugador fue parte de los campeonatos del México en 1968, 73, 74 y 76. Estos dos últimos teniendo como manager al talentoso Benjamín “Cananea” Reyes, mismo que le ofreció el puesto de coach de tercera base e instructor de bateo.

Su desempeño como instructor es reconocido por todos los jugadores de la organización y su decisión para mandar corredores a home desde el cajón de la tercera base, le significó triunfos importantes a los Diablos Rojos.

En su función de coach estuvo presente en los títulos de 1985, 87, 88 con “Cananea” Reyes de mánager. En 1994 con Marco Antonio Vázquez y en 1999 con Tim Johnson, además de ser bicampeón en el 2002 y 2003 con Bernardo Tatis como timonel.

Dentro de las grandes satisfacciones que tiene Abelardo Vega en su vida profesional es que en varias ocasiones tuvo la función de mánager interino de la Pandilla Escarlata, pero el juego que guarda en su mente y corazón de manera muy especial es el haber dirigido el último juego en la historia del Parque Deportivo del Seguro Social.

En el marco de la celebración del 65 aniversario del México, Abelardo Vega recibió la mayor distinción que un jugador pueda tener en una organización, ya que los Diablos Rojos decidieron retirar la camisola número 7 de su roster, en honor al “Cachorro” Vega.

Tantos éxitos lo llenan de orgullo y con gran modestia comentó: “SER DIABLO ROJO, ES LO MEJOR QUE ME HA SUCEDIDO”.