Histórica noche de José Figueroa

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Ciudad de México a 17 de mayo (diablos.com.mx).- El pasado 14 de mayo ha quedado en la historia, no sólo en su carrera profesional, sino en la vida de José Augusto Figueroa, jardinero central de los Diablos Rojos del México, quien logró la hazaña de batear seis hits en seis turnos en el tercer partido de la serie en contra de los Rieleros de Aguascalientes.

Para el sonorense, sería un juego más en el que jugaría con las ganas y el coraje que ha venido demostrando a lo largo del 2017 en la Liga Mexicana de Beisbol; él sólo cumpliría con el trabajo que le corresponde a cada bateador… pegarle a la bola.

“Fue como un día normal, no tenía pensado lograr el seis-seis. Traté de llevar el control en todos los turnos, pelear, elegir un buen pitcheo y un buen swing para conectar hits. Qué queremos en un juego como bateadores… dar hits y sinceramente no me iba pasando por la mente el haber llegado hasta los seis”, explicó.

Figueroa inició como octavo en el orden al bate y jardinero central en el line up de Miguel Ojeda. Su primer turno fue en la segunda entrada donde conectó sencillo; luego en la cuarta pegó doblete al jardín central; en el sexto rollo consiguió triple con un batazo nuevamente hacia el jardín que cubría Dave Sappelt; por lo tanto estaba a sólo un homerun de batear el Ciclo.

“Simplemente yo quería batear el ciclo porque es una hazaña que nunca he hecho y me faltaba el homerun nomás. Me tomé la libertad todavía, quién sabe si fue malo o bueno, buscar un sólo swing a ver si enganchaba la bola pero salió foul y Miguel me gritó ‘hey, más corto’ (el swing) y pues regresé al ajuste entonces salió otro hit, ese ya fue el cuarto”, comentó.

En la parte alta del octavo capítulo, el oriundo de Magdalena de Kino, Sonora, conectó su quinto imparable e impulsaría la carrera número 13 de la noche para los Diablos. Pero tal como si se tratara de un pitcher que está tirando sin hit ni carrera, al que no se le debe decir que está haciendo un gran juego, en la novena entrada sus compañeros no le comentaron a Figueroa que estaba a sólo un hit de pasar a la historia.

“En el momento en que yo llegué a primera en mi último turno, no me pasaba por la mente, no sabía que había empatado el récord. Si no hubiera sido por mis compañeros que pidieron la bola e hicieron un escándalo no me hubiera dado cuenta. Tal vez eso fue la clave para mantenerme ahí en la línea que estaba, para calmar los nervios y no sentir presión”, dijo.

José Augusto Figueroa se ha convertido en el quinto jugador de la Liga Mexicana con la franela de los Diablos Rojos en conseguir esta marca. El primero fue Alonso Perry en 1956, luego James Clark en 1975. El tercero fue Daniel Fernández en 1989 y Héctor Roa en 1998.

“Sí sé que el último Diablo (mexicano) que hizo eso fue Daniel (Fernández), después siguió un extranjero. Es un gran orgullo para mí, indescriptible, aún no me cae el veinte de lo que hice y bueno, hay que seguir buscando hits”, argumentó.

Cuando empató la difícil marca el pitcher contrario le dio la bola al outfielder escarlata. “Después al final del juego “El Toro” Macías que me ha ayudado bastante él fue quien me la entregó y ya la guardé. Le pones la fecha, lo que aconteció y la guardas en un lugar que cada vez que pases voltees y digas ‘tengo algo personal en la historia’. Es un bonito recuerdo, es como un trofeo”, expresó.

La noticia no pudo esperar y primeramente la compartió con su esposa. “Ella estaba más emocionada que yo, ella brincó, gritó, casi llora, estaba muy contenta; también le agradecí porque siempre ha estado apoyándome aunque está lejos”, comentó.

José Augusto Figueroa seguirá jugando duro, ésa es la mejor actitud que debe tomar luego de haber tenido el 14 de mayo una noche espectacular. “Fue uno de los mayores logros que he tenido, pero sinceramente no va a cambiar nada, va a seguir la misma intensidad o mejor. Voy a seguir buscando más y más para no quedarme ahí y salir adelante”, concluyó.

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