El fantasma de las lesiones

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Ciudad de México a 7 de julio. (Diablos.com.mx) Parte baja de la primera entrada del juego inaugural de 2017 en la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) y con fuerte batazo de foul por la tercera base, conectado por Carlos Figueroa, la bola fue a las manos (literalmente a las manos) de Luis Alfonso García, primera base de los Diablos Rojos del México, provocando una fractura que hasta la fecha lo ha mantenido fuera del terreno de juego.

En ese momento la suerte del México se pronunció; la lesión de Luis Alfonso sería la primera de varias que han acompañado a la novena de Miguel Ojeda en la actual campaña de la LMB, sin embargo, éste y sus dirigidos, tanto los experimentados, como los más jóvenes, la han mantenido en buena competencia en la Zona Norte, inclusive, con oportunidad de llegar a las grandes emociones de la postemporada.

La siguiente baja que padeció el equipo de la Ciudad de México fue la del parador en corto Juan Carlos Gamboa; el mochiteco venía arrastrando una molestia en la mano derecha días antes de iniciar la temporada 2017, sin embargo, llegó a jugar con dolor hasta el 11 de mayo, fecha en que sintió necesario dejar el diamante y someterse a una operación. El ‘Haper’ ya inició esta semana su etapa de rehabilitación y podría regresar a la acción a principios del mes de agosto, aproximadamente.

Gamboa fue el primero de lo que pareciera una maldición en mayo; el 21 de dicho mes, en contra de los Pericos de Puebla, Alex Ortiz, jardinero escarlata, vio acción por última ocasión en 2017 por un batazo de foul que fue directo a su pie izquierdo, con el que se diagnosticó fractura del segundo metatarsiano; hasta ahora ha cumplido con un mes de rehabilitación y se encuentra en fase de fortalecimiento, por lo que posiblemente a finales del mes de julio pueda volver a jugar.

Dos días después de la lesión de Ortiz, José Augusto Figueroa sufrió fractura en la mano derecha. El 23 de mayo fue su último juego del año, aunque cabe mencionar que se mantiene en rehabilitación y podría reincorporarse al equipo en al menos tres semanas. Figueroa estaba teniendo una campaña formidable, pues ya registró haber bateado de 6-6 y dejó .350 en promedio de bateo.

El cañonero veterano Jorge Vázquez optó por anunciar su retiro voluntario del equipo debido a las molestias de la espalda que no le permitieron mantenerse en el line up de Miguel Ojeda con regularidad; el sinaloense pudo ver acción en 34 partidos en los que dejó marca de ocho cuadrangulares y 24 carreras producidas. Su último partido fue el 23 de mayo.

Tony Córdova, relevo corto de la rotación infernal, también sufrió una fractura en mano derecha la cual se originó el 15 de junio, en contra de los Sultanes de Monterrey, cuando pudo detener una línea directa hacia él, que salió del madero de Walter Ibarra.

De igual manera ha habido jugadores que afortunadamente, después de haber padecido una lastimadura en esta temporada, han podido regresar tras al menos tres semanas de recuperación, como ha sido el caso de los lanzadores Efrén Delgado y Carlos Vázquez, así como Emmanuel Ávila. Vázquez no vio acción los primeros 19 días de junio, sin embargo regresó el pasado 20 de junio; por su parte, al tercera base escarlata le bastaron nueve días de recuperación, del 27 de mayo al seis de junio.

Otro jugador que tuvo que salir de inmediato del partido del sábado en contra de los Guerreros de Oaxaca fue Jesús López; pero la suerte estuvo de su lado, ya que, de un fuerte golpe que se dio en un batazo de foul, bastó sólo un día para su recuperación y que volviera a jugar.

Luego del diagnóstico a Jesús Fabela, que se dio después de su gran atrapada el 1 de julio, y que arrojó una contusión pulmonar, se informa que su recuperación constará de cinco a siete días, por lo que afortunadamente no se alejaó por mucho tiempo de la novena titular de Miguel Ojeda.

Y la más reciente baja por lesión, es la del lanzador tabasqueño Juan Pablo Oramas, que salió del roster después de su aparición de esta semana frente a los Acereros de Monclova.

A pesar de tantas lesiones e imponderables, los mexicanísimos Diablos Rojos dirigidos por Miguel Ojeda, no han bajado los brazos y por el contrario, todos los integrantes del roster muestran una gran actitud y están peleando fuerte en cada juego para conseguir la meta de llegar a la postemporada 2017.